LOS + PROS DEL VALLE

Búsqueda


Galerías


Calendario

« octubre 2008 »
lunmarmiéjueviesábdom
  
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
14
15
16
17
18
21
22
23
24
26
27
29
30
31
  
       
hoy

MTB Y LAS BARRAS DE PAN

lunes 20 octubre 2008

Alguno ya conoceréis la famosa anécdota de las barras de pan y la mountain bike de nuestro amigo madrileño Eugeny, el caso es que se ha decidido a redactarla y la ha mandado a Pedalier,como la publiquen me parto el culo...........os la adelanto aqui.
 
Como buen madrileño en cuanto nos llegan las vacaciones de verano, emigramos al levante español en busca de sol y playa. 

Yo llevo muchos años haciéndolo, y
veraneo en Castellón, concretamente en Benicassim, donde disponemos de un precioso carril bici que nos une con la capital, Castellón, es totalmente llano, bordeando paralelo a la costa y muy práctico para dar un paseo en bici en cualquier época del año.

Esta anécdota me ocurrió hace dos veranos. 
Debido a la masificación de estos
pueblos costeros en Agosto, una cosa tan cotidiana como comprar el pan del día se complica a veces por la escasez del mismo para tanto veraneante y supone esperar largas colas en el supermercado o bien desplazarse unos kilómetros hasta el propio pueblo a comprarlo, y que mejor forma de hacerlo que ir a por él en bicicleta dando un paseito por el carril-bici. 

Pues así me dispuse una mañana,
baje con mi Mountain Bike, un muerto de 16 kilos, de unos grandes almacenes, y una indumentaria básica de ciclista playero formada, por unas chancletas de dedo y el bañador, nada más, con el torso al aire para ir cogiendo morenito. 

Una vez
salgo del supermercado de haber comprado pan para dos días decido repartirlo en dos bolsas, una en cada extremo del manillar, con tres barras cada una, con el fin de repartir el peso. 

Ya en el viaje de vuelta y dado que la anchura de la bici con las
bolsas me hacía ocupar un poquito más del carril, fue donde discurrieron los acontecimientos.
 
A los pocos metros de comenzar mi incorporación al carril comienzo
a oír unos silbidos a mi espalda cada vez más impertinentes, pero no miré para atrás,
estos cada vez se hacían más fuertes, pero yo impasible, mirada al frente, hasta que oí el zumbar de siete bicicletas con sus siete cadenas en mi propia nuca, y  un comentario que a mi izquierda me dice en un valenciano subido de tono pero más o menos legible por mi: “Te podías ir con las barritas de pan por la acera, esto es para montar en bici, y no para hacer los recados a mamá”,o algo similar y me adelantaron los 7 ciclistas de una peña de Castellón, alguno pasando demasiado cerca y con malos modos.

En esos momentos decido auto-erigirme en defensor de los débiles, e impartir justicia ciclista en favor del sector globero/playero.

Como yo entiendo que este carril esta más destinado a menesteres de paseo y ocio, y no entrenamientos anaeróbicos, para eso ya tenemos un puerto de tercera como el Desierto de las Palmas a escasos kilómetros para desfogarse

Decido primeramente
ponerme a rueda del último de ellos, manteniendo sin ningún problema su velocidad de 30 km/h, y después de unos minutos veo que voy con una pierna, (seguramente ignoraban mis 6 hr : 19 min de la Quebrantahuesos de un mes atrás, y el punto de forma que me había dejado la Marmotte de hacía escasos 15 días).
 
Decido pasar a
la acción, yo y mis barras de pan, y ADELANTO AL GRUPO ENTERO”, meto plato grande y empiezo a apretar de lo lindo, lo que antes eran sonido de zumbidos de cadenas ahora comienzan a ser resoplidos por falta de aire,  por el rabillo del ojo veo que al cabo de un minuto ya los llevo en fila de uno, pues a bajar piñones toca, clac,clac,clac, 35, 38, 40 Km/h, sin problema, solo una de las chancletas amenaza con salirse del dedo, pero consigo sostenerla. 

Cuando miro de nuevo hacía atrás, ya solo
quedan dos a rueda, con dos pedazos de bici de impresión, el resto parece un rosario, y como en la película de los Inmortales, “solo puede quedar uno”, me pongo a tope, meto todo el desarrollo y a muerte, cuando llegue al final del carril bici, había descolgado a todo el grupo, solo les tengo que agradecer que gracias a este sano pique el pan todavía llego calentito a casa. 

Imagino que para otra vez se dirigirán con más educación a cualquier usuario de este
carril bici, sea cual sea el uso que se le este dando.

Por cierto, mi enhorabuena a estos supermercados por las bolsas de plástico que usan, aguantaron perfectamente los envites a más de 45 km/hr.

EUGENIO PEÑA CANSECO

 




Enviar un comentario

nombre:
correo electrónico:
url:
Su comentario:

sintaxis html: deshabilitado