CYCLOCROSS DE 60 KM DESDE DENTRO
sábado 25 octubre 2008
3 Peaks Cyclo-cross por David Peña
Publicada el 24-10-08 - Enviada por Redacción solociclocross.com
David Peña acudió el pasado mes de septiembre a una de las carreras de ciclocross más peculiares del planeta, la 3 Peaks Cyclo-cross, en Inglaterra. Se trata de una prueba con un recorrido sin igual, en el que los participantes deben superar un recorrido de 61km, entre los cuales hay de 6 a 8 km que son completamente inciclables. La carrera atrae a cientos de deportistas, y este año fueron 450 los que tomaron la salida. El propio David nos cuenta su experiencia:
Chamusquina. Todo me empezó a oler a chamusquina. Cenando en un pub de Helwith Bridge, condado de York, Inglaterra, rodeado de participantes y organizadores del 3 peaks cyclocross race todo empezó a salirse de lo inicialmente planeado. Y es que ya se sabe, uno propone y Saint Michael de los hueving dispone.
Una competición de ciclocross de 61 km en la Inglaterra profunda, un entorno de ensueño y unas condiciones meteorológicas espectaculares (ellos asustados porque hacía la friolera de tres días que no llovía) hacían presagiar una jornada de perfecto ciclocross, ingenuo de mí....
Los indígenas del lugar se sonrieron ampliamente cuando les dije que no tenía ni idea de qué me iba a encontrar al día siguiente y las carcajadas afloraron sin compasión cuando admití que lo mío era la carretera y que eso de correr a pie lo dejaba para los keniatas y futbolistas.
En dos frases me hundieron en la miseria más absoluta:
-El que gana siempre es uno de los mejores corredores a pie (runners) en carreras de alta montaña!!! Ay que dolor de patas me ha entrado de golpe....
-Más que un ciclocross, esto es una carrera de alta montaña con tres transiciones en bici por asfalto!!! Patada directa al higadillo derecho según se viene por el esternón...
Ingenuo aun de mí, seguí caviladno que estos nativos anglosajones serían unos exagerados y que ya veríamos mañana que tal. Sí, sí, al igual también me toca la lotería en Navidad...

De salida 5 km de carretera, se enfila la cosa y paso adelante, estiro un poco el pelotón y veo que la gente no va como para tirar cohetes y sonrío lobunamente, triste de mí, entramos en una campa y la cosa se rompe, voy sobre el 10 controlando perfectamente la situación hasta que al girar me encuentro de morros con una montaña enorme, los nativos se bajan de la bici y, con mi cara de sorpresa grabada, veo como empiezan a correr cuales cabras montesas por la ladera de la montaña, no hay camino visible, solo se ve a lo alto del montecito de marras unas lejanas figuras que identifico como controles de la carrera, empiezan a pasarme locos con bicis a cuestas a velocidades de infarto. Yo, pobre de mí, no puedo hacer más que santiguarme y avanzar a mi habitual paso de tortuga hacia la lejana cima. En el camino veo como los animales esos tienden a converger hacia una verja situada a la izquierda con la que se ayudan a subir ladera arriba, la virgen, lo que me espera...
Más de media hora después alcanzo la cima rodeado de una espesa niebla, esperando que en cualquier momento aparezca un Braveheart con una hacha y me libere de ese sufrimiento, en la bajada rozo el suicidio, no por la velocidad, sino porque mientras trazo la bajada con bastante dignidad montado en mi flamante nueva Merida de ciclocross, me adelanta no uno sino 2 energúmenos con la bici al hombro, dejándome más tirado que un mocho usado.
A partir de ahí me lo tomo con calma, no quiero destrozarme las piernas en una carrera que no es para mí, así que disfruto del paisaje y de la gente y sigo con el recorrido que discurre por dos enormes montañas más para subir a pie. Finalmente 3 horas y 40m (el 49 de 450 tíos) con más de una hora y media de camino a pie. No es lo importante, lo mejor, sin duda, la gente y el lugar. Una experiencia, que no una carrera para mis características, muy bonita.